viernes, 15 de febrero de 2013

Día 58 - ¿Y dónde está el comisario mayor? (15/2)

Hoy debía comenzar la etapa final del juicio, con el alegato de la querella que representa a la mamá de Mariano Ferreyra. Pero la ausencia del comisario mayor Hugo Ernesto Lompizano obligó a que se suspendiera la audiencia. Su defensora oficial informó al tribunal que el máximo jefe policial procesado por el crimen de Mariano Ferreyra había viajado el martes pasado a San Martín de los Andes por "razones de urgencia debido a un imponderable familiar" y que no había conseguido pasaje de vuelta. No aportó ninguna de las muchas sencillas pruebas posibles (como una constancia de una comisaría o una copia del pasaje de ida) para demostrar que, efectivamente, Lompizano está en la Patagonia, y no en alguna isla del Caribe sin tratado de extradición con Argentina.

La inasistencia del comisario mayor ponía en riesgo la legalidad del alegato que debía producirse hoy, pero, sobre todo, expone con claridad los privilegios que sistemáticamente benefician a los procesados de uniforme. Cualquier ciudadano civil que afrontase la acusación que pesa sobre los siete policías procesados por el crimen de Barracas, estaría detenido, como lo están la patota de la UF y sus jefes. Los comisarios Lompizano, Mansilla y Ferreyra; el subcomisario Garay, los oficiales Conti y Echavarría, y el subcomisario Villalba,  como todos los miembros de las fuerzas de seguridad sometidos a procesos por gravísimos crímenes, tienen siempre abierta la puerta para su profugación, ya que rara vez se ordena su prisión preventiva. Es más, aun después de su condena, se suele mantener la situación de libertad, como ocurre con el oficial Gnopko, condenado a prisión perpetua por la muerte en la tortura de Diego Gallardo, o con el oficial Ayunta, asesino de Christopher Torres, condenado a 12 años de prisión. Ambos siguen libres. La puerta por la que se profugan cuando deciden que ha llegado el momento, la abre el mismo estado que los armó y los soltó a la calle, para que oficien como sus verdugos, y forma parte del pago por sus servicios.

Nuestra querella, además de apoyar el pedido de suspensión de la audiencia de los abogados de la mamá de Mariano, para evitar cualquier jugarreta que intentara impugnar su acusación por la ausencia de uno de los imputados, reclamó que se ordenara su inmediata captura, y que el tribunal instrumente la forma de garantizar que el "ejemplo" del comisario mayor no cunda entre sus subalternos co-procesados. La fiscalía también pidió su captura. Tras una breve deliberación, los jueces, por unanimidad, resolvieron aceptar todos los planteos. La audiencia se suspendió y Lompizano, responsable también, entre otros muchos hechos represivos, del operativo conjunto de la federal y la metropolitana en el Parque Indoamericano, que dejó tres muertos, será traído detenido a la próxima audiencia, el viernes 19 de febrero, ya que el tribunal consideró que su "irresponsable conducta" obstruyó el desarrollo del proceso. También informó el presidente del tribunal que remitirían un oficio al ministerio de Seguridad para que esa cartera se ocupe de garantizar la presencia de todos los policías en las jornadas que restan hasta la sentencia.

Mientras esto sucedía en la sala, la avenida Comodoro Py era escenario de una masiva movilización popular, que se repetirá en las jornadas del martes 19, cuando finalmente alegue la querella de la familia Ferreyra, y del viernes 22, cuando sea el turno de la nuestra, que representa a los compañeros Elsa Rodríguez, Nelson Aguirre y los demás heridos.

Precisamente, hoy, y como contracara de la conducta del comisario viajero, la dignidad, resistencia y voluntad de lucha del pueblo trabajador se hicieron presentes, a través de la compañera Elsa Rodríguez. Acompañada por su hija Estefanía, que empujaba la silla de ruedas, Elsa fue ovacionada de pie por el público cuando ingresó a ocupar su lugar como querellante en la sala, donde se ubicó junto a las compañeras Claudia Ferrero y Liliana Alaniz de APEL y María del Carmen Verdú e Ismael Jalil de CORREPI, que rápidamente le explicaron lo que estaba sucediendo. Luego, participó, en primera fila y con el puño en alto, en el cierre del acto en la calle.

Convocamos a sostener la movilización el martes 19 y el viernes 22, desde las 9:00, frente a los tribunales de Comodoro Py 2002, Retiro.